MI AVENTURA COMO DOCENTE
Siempre soñé con ser profesora de la educación, con la finalidad de colaborar en la formación de la niñez de mi pueblo, más nunca pensé que fuera una tarea tan complicada y de mucha responsabilidad profesional, imaginaba que los profesores solamente llegaban en los salones de clase, contestando juntos con los niños algunas páginas de sus libros de textos gratuitos, girados por la SEP para las escuelas públicas.
Tiempo después, cumplí con mi sueño al ingresar en la Escuela Normal Bilingüe, dedicada a la formación de los futuros docentes que atenderían a la niñez de las comunidades indígenas. En el transcurso de la formación educativa, recibí muchas teorías educativas acerca del trabajo pedagógico, imaginando que la tarea educativa de un docente sería fácil con los conocimientos adquiridos durante estos ciclos escolares, sin embargo la realidad fue otra, al estar frente a un grupo de alumnos siendo como la única responsable, de que los alumnos del primer grado lograran el dominio de la lectura y escritura. Aún más, el IEEPO me ubicó en la región mazateca siendo hablante de la lengua mixteca de la costa del estado de Oaxaca, nada tenía que ver con mi área lingüística ni mi variante dialectal.
Por lo anterior, coincido con el autor José Manuel Esteves cuando afirma que se aprende a ser docente por ensayo y por error, y no por la teorías que recibimos en la escuelas Normales que supuestamente preparan a los futuros profesores de la educación, con la finalidad de obtener una mejor calidad educativa, se debe a la disociación de la teoría con la práctica pedagógica. Lo cierto es que nadie nos enseña a ser profesor, sino a través de nuestras dificultades y triunfos que vivimos diariamente en nuestra labor educativa.
Considero fundamental rescatar la propuesta del profesor de la educación secundaria Fernando Corbalán en la ponencia titulada “La aventura de ser maestro” cuando dice: que nuestra primera tarea debería crear inquietudes, propiciar la atmósfera de la investigación, tanto en los alumnos como el profesor. Además debemos romper las barreras de nuestras limitaciones construyendo nuestra propia identidad, nos conlleva a la reflexión constante de nuestra práctica educativa, fundamentando con algunos autores que propongan algunas actividades favorables. Además debemos ser interlocutores entre la ciencia y los alumnos, dominando las técnicas básicas de la comunicación, porque la lengua es la facultad que permite la comunicación social, el acceso al conocimiento, la organización del pensamiento, la representación de la realidad y la regulación de las conductas.
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Jose
ResponderEliminarconsidero que en muchas de las ocasiones nos enfretamos con diversos problemas pedagogicos en la escuela pero sobre todo en nuestro grupo cuando ingresamos pero como comentas de la misma practica educativa vamos aprendiendo,de los alumnos, padres, comunidad y de los compañeros.